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Ésta es la versión en español de la publicación La prohibición de las armas químicas: datos y cifras. Este documento está igualmente disponible en عـربي (árabe), 中文 (chino), English (inglés), français (francés) y русский (ruso).
La Convención sobre las Armas Químicas (CAQ) lleva vigente un decenio. La comunidad internacional se está sirviendo de este instrumento para eliminar, para siempre, toda posibilidad de desarrollar, producir, emplear, almacenar o transferir estas armas atroces.
Nuestra misión consiste en aplicar lo dispuesto en la Convención sobre las Armas Químicas, a fin de hacer realidad la aspiración de la OPAQ, es decir, un mundo libre de armas químicas y un mundo donde se promueva la cooperación para el uso pacífico de la química. Con ello pretendemos contribuir, de forma decisiva, a la seguridad y estabilidad internacionales, al desarme general y absoluto, y al desarrollo económico mundial.
El escueto recorrido que aquí se presenta, de la CAQ y de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, el organismo encargado de ponerla en práctica, permitirá entender cómo los Estados Partes en este tratado sobre desarme están transformando su solemne promesa de renunciar a las armas químicas en una realidad palpable.
Más del 98% de la población mundial vive en el territorio de estos países en los que la Convención se ha convertido en legislación nacional. Ahora, nuestra más ardiente esperanza es que muy pronto todo el planeta esté igualmente protegido.

La Convención sobre las Armas Químicas es un tratado internacional por el que se prohíbe el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la transferencia y el empleo de armas químicas, y se dispone además la destrucción de estas armas en un plazo de tiempo específico. La Convención entró en vigor en 1997 y otorgó a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) el mandato de erradicar para siempre el flagelo de las armas químicas y de verificar la destrucción, en los plazos establecidos, de los arsenales de armas químicas declarados.
Los inspectores de la OPAQ vigilan y verifican la desactivación y posterior destrucción o conversión de todas las instalaciones declaradas de producción de armas químicas, y la destrucción constante de los arsenales de armas químicas declarados. Los inspectores de la OPAQ también comprueban la coherencia de las declaraciones de la industria química y, junto con los Estados Partes, vigilan que las sustancias químicas no se deriven a actividades prohibidas por la Convención sobre las Armas Químicas.
Los Estados Partes se comprometen a dar protección y asistencia, por conducto de la OPAQ, en caso de emplearse armas químicas contra un Estado Parte o se amenace a un Estado Parte con el empleo de estas armas.
La Convención sobre las Armas Químicas llama a la cooperación internacional para el uso pacífico de la química.

En 1997 entró en vigor un nuevo tipo de tratado sobre desarme. El fin de este novedoso esfuerzo a escala internacional que constituye la Convención sobre las Armas Químicas, es eliminar para siempre las armas químicas destruyendo los arsenales existentes e impidiendo la fabricación de nuevas armas químicas. El grupo de naciones dedicado a lograr este objetivo en materia de desarme ha ido creciendo cada vez más. El conjunto de estos países, o Estados Miembros, forman la OPAQ.
Los 6 Estados Partes que han declarado poseer armas químicas, han de destruir más de 8.670.000 componentes, como municiones y contenedores, lo que supone un total de más de 71.000 toneladas métricas de agentes químicos extremadamente tóxicos. A título comparativo, cabe decir que una gota diminuta de agente neurotóxico, menor en tamaño que la cabeza de un alfiler, bastaría para matar a un adulto que hubiese estado expuesto tan sólo unos minutos a ese agente.
La OPAQ verifica que el proceso de destrucción sea irreversible. Al mismo tiempo, los Estados Partes que destruyen sus armas químicas deben conceder la máxima prioridad a la seguridad física de las personas y a la protección del medio ambiente.



La industria química mundial fabrica los compuestos de los que dependemos en nuestra vida diaria. Usadas de forma indebida, algunas sustancias químicas, incluso las más comunes, pueden servir, bien directamente, bien mediante síntesis con otras sustancias, de armas químicas.
De consuno con los gobiernos, y con el apoyo de la industria química mundial, los Estados Miembros de la OPAQ impiden la proliferación de las armas químicas.
Todos los Estados Miembros deben poner en práctica, a nivel nacional, las disposiciones previstas en la Convención sobre las Armas Químicas. Ello incluye la promulgación de legislación en el ámbito penal con tipificación de las actividades prohibidas. En este sentido, los Estados Miembros tienen la obligación de cooperar entre sí al máximo para agilizar las acciones judiciales pertinentes.
Se insta a todos los países a que se adhieran a la Convención, o a ratificarla, para que el desarrollo, la producción, el almacenamiento, las transferencias y el empleo de armas químicas sean ilegales en todas partes. Este carácter “universal” es una prioridad clave para la OPAQ.
Para garantizar que la Convención se aplique de forma efectiva, los Estados Miembros están obligados a designar o crear una “Autoridad Nacional”.
Este órgano acompaña a los inspectores de la OPAQ en los complejos industriales o militares pertinentes; presenta declaraciones iniciales y anuales; ayuda y protege a los Estados Miembros que son objeto de amenazas de ataques químicos, o han sufrido este tipo de ataques; y fomenta el uso pacífico de la química. Asimismo, la Autoridad Nacional actúa como punto de enlace cuando los Estados Partes interactúan con otros Estados Partes y con la Secretaría Técnica de la OPAQ.
La Secretaría presta apoyo a los Estados Miembros en la aplicación de la Convención a nivel nacional. Con ello, se busca principalmente asesorar y prestar asistencia al personal de las Autoridades Nacionales, para que puedan acrecentar su capacitación y conocimientos especializados, y facilitar así que la aplicación nacional sea eficaz y funcione de forma autónoma.
Desde 1997, han recibido apoyo más de 2.800 participantes (entre ellos, más de 1.400 participantes subvencionados provenientes de todas las regiones geográficas) para aplicar eficazmente la CAQ en el plano nacional, mediante reuniones, talleres y cursos de formación de la OPAQ.
Se ha desactivado el 100% de las instalaciones declaradas de producción de armas químicas. Todas están sometidas a un estricto régimen de verificación, sin precedentes. Se ha verificado la destrucción de más del 30% de los 8,6 millones de municiones químicas y contenedores a que se refiere la Convención. Se ha verificado la destrucción de cerca de una cuarta parte de los arsenales mundiales declarados, que representan aproximadamente 71.000 toneladas métricas de agentes químicos.
| Agente químico (en toneladas) | Municiones/contenedores (en millones) | Instalaciones de producción de armas químicas | |
|---|---|---|---|
| Declarados | 71.330 | 8,67 | 65 |
| Destruidos | 26.296 | 2,85 | 42 |
| Convertidas para fines pacíficos | n.p. | n.p. | 19 |
| Estados Partes con instalaciones declaradas | Polígonos o instalaciones declarados | Inspecciones realizadas** | Polígonos inspeccionados | |
|---|---|---|---|---|
| Desmilitarización química | ||||
| Instalaciones de producción de armas químicas* | 12 | 65 | 388 | 67 |
| Instalaciones de destrucción de armas químicas | 6 | 37 | 941 | 35 |
| Instalaciones de almacenamiento de armas químicas | 6 | 36 | 368 | 36 |
| Armas químicas abandonadas | 3 | 24 | 40 | 25 |
| Antiguas armas químicas | 13 | 47 | 76 | 29 |
| Verificación de la industria | ||||
| Lista 1 | 21 | 27 | 182 | 35 |
| Lista 2 | 37 | 475 | 404 | 243 |
| Lista 3 | 34 | 514 | 214 | 209 |
| Otras instalaciones de producción de sustancias químicas, incluidas SQOD/PSF | 79 | 4.738 | 518 | 500 |
| TOTAL | n.p. | 5.963 | 3.131 | 1.179 |
*Entre los Estados Partes que han declarado instalaciones de producción de armas químicas (IPAQ) figuran Bosnia y Herzegovina, China, los Estados Unidos de América, la Federación de Rusia, Francia, la India, la Jamahiriya Árabe Libia, el Japón, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la República Islámica del Irán, Serbia y Un Estado Parte. Obsérvese que de las 65 IPAQ declaradas, son 61 las que han obtenido certificados de destrucción o de conversión para fines pacíficos.
**Desde la entrada en vigor (29 de abril de 1997) ha sido inspeccionado un total de 1.179 polígonos en el territorio de 80 Estados Partes.
Si bien la CAQ busca prohibir las armas químicas, también permite la cooperación internacional entre Estados Partes en el empleo de la química para fines pacíficos.
La cooperación internacional se promueve en numerosos ámbitos: desde la subvención de investigaciones químicas hasta la prestación de asistencia jurídica; y desde el desarrollo y mejora de la capacidad de los laboratorios hasta pasantías y formación especializadas sobre la aplicación de la CAQ y la gestión segura de las sustancias químicas.
Para garantizar la prohibición de las armas químicas a escala mundial, es necesario que las disposiciones de la CAQ se apliquen con rigor y de manera efectiva. Los programas de apoyo, financiados por los Estados Miembros, promueven la capacidad de la Organización para poner freno a las actividades prohibidas y hacer llegar a todo el mundo las ventajas que conlleva el uso pacífico de la química.
Mediante el Programa de Asociados y el Programa de Apoyo a Pasantías de la OPAQ, se ofrece formación especializada sobre prácticas industriales modernas y desarrollo de capacitación a químicos e ingenieros de Estados Miembros con economías en desarrollo o en transición. Las pasantías en la industria y los proyectos de investigación ofrecen conocimientos sobre la metodología de las prácticas más idóneas dentro de la gestión segura de las sustancias químicas y la aplicación de la Convención.
La Secretaría Técnica coordina y organiza reuniones periódicas de las Autoridades Nacionales de todo el mundo. Existen además compendios formativos en CD-ROM, en DVD y en Internet sobre la aplicación de la CAQ.
Los expertos jurídicos han creado redes regionales para facilitar la adopción de legislación nacional que prohíba y penalice el uso indebido de las sustancias químicas como armas.
La OPAQ ha elaborado una base de datos analíticos, única a nivel internacional, homologada y examinada por expertos en la materia, con información sobre más de 2.800 compuestos vinculados a las armas químicas. Esta base de datos es fundamental para las operaciones de verificación in situ a cargo de los grupos de inspección de la OPAQ, y también está a disposición de los Estados Miembros.
En los laboratorios de los Estados Miembros se llevan a cabo pruebas oficiales de competencia para seleccionar, certificar y formar a los que sean mejores, de modo que puedan analizar compuestos vinculados a las armas químicas en caso de enviarse a laboratorios externos muestras auténticas para su análisis.
La Secretaría apoya el intercambio de información científica y técnica entre Estados Miembros para promover el uso de la química con fines pacíficos. La OPAQ también financia en parte diversos proyectos en países en desarrollo. Este apoyo económico se destina a investigaciones realizadas en cualquiera de las esferas siguientes: tecnologías respetuosas con el medio ambiente para la destrucción de sustancias químicas peligrosas; sistemas analíticos de detección de sustancias químicas tóxicas; alternativas más seguras a las sustancias químicas enumeradas en las Listas; tratamiento médico en casos de exposición accidental a sustancias químicas peligrosas; y aplicaciones prácticas de productos naturales en la agricultura y la medicina.
Desde la entrada en vigor de la Convención sobre las Armas Químicas en 1997, más de 1.700 participantes se han beneficiado de los programas de cooperación internacional llevados a cabo por la Secretaría Técnica de la OPAQ.
| Programa | Descripción | Beneficiarios |
|---|---|---|
| Programa de Asociados | Creado en 2000, este programa facilita la creación de estructuras y la aplicación nacional de la CAQ en el sector de la industria, y promueve las prácticas idóneas en materia de fabricación de sustancias químicas y de seguridad física. | En este Programa han participado Asociados de África (47), de Asia (36), de América Latina (25) y de Europa Oriental (21). |
| Curso sobre Desarrollo de la Capacidad Analítica | Creado en 2004, este Curso permite que químicos analíticos cualificados adquieran mayor experiencia y conocimientos prácticos sobre el análisis de las sustancias químicas pertinentes a la aplicación nacional de la CAQ. | Este Curso ha beneficiado a químicos de África (35), Asia (19), América Latina (20) y Europa Oriental (15). |
| Programa de Apoyo a Conferencias | Creado en 1997, este Programa facilita el intercambio de información científica y técnica, contribuye económicamente a la organización de conferencias, talleres y seminarios sobre cuestiones especiales relacionadas con la CAQ y facilita la participación en estos actos. | Se han beneficiado de estos actos personas de África (397), de Asia (303), de Europa Oriental (315) y de América Latina (188). Además, la Organización ha subvencionado actos en África (27), Asia (28), Europa Oriental (27) y América Latina (8). |
| Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación | Creado en 1997, este Programa presta apoyo a proyectos pequeños de investigación de determinados países, con objeto de aumentar los conocimientos científicos y técnicos de la química para fines industriales, agrícolas, de investigación, médicos y otros fines pacíficos pertinentes a la CAQ. | Se han beneficiado de este Programa proyectos de África (99), Asia (88), Europa Oriental (2) y América Latina (104). |
| Programa de Apoyo a Pasantías | Con este Programa, científicos e ingenieros de países en desarrollo llevan a cabo investigaciones avanzadas en laboratorios de países industrializados. |
Hasta la fecha, han contado con apoyo de la Organización pasantes de África (21), Asia (14), Europa Oriental (5) y América Latina (12). |
| Programa de Asistencia a Laboratorios | Creado en 1997, este Programa busca mejorar las competencias técnicas de los laboratorios que realizan análisis y controles químicos. | Se han beneficiado de este Programa laboratorios de África (12), Asia (14), Europa Oriental (5) y América Latina (12). |
| Programa de Intercambio de Equipo | Este Programa sirve para facilitar el traslado de equipo operativo de segunda mano a laboratorios con financiación pública y otras instituciones académicas de países en desarrollo, procedente de instituciones de países industrializados. | Se han efectuado estos traslados en África (23), Asia (9), Europa Oriental (12) y América Latina (19). |
Las armas químicas son armas terroríficas y atroces. Causan daños insoportables y persistentes a escala masiva. Algunos Estados Miembros tienen capacidad para proteger a su población frente a estas armas, pero otros no la tienen. Todos los Estados Miembros se han comprometido a proteger y asistir a otros Estados Miembros que hayan sido amenazados con el empleo de armas químicas o que hayan sido objeto realmente de un ataque químico.
En caso de tener que enviar rápidamente asistencia y personal especializado, existen recursos procedentes del Fondo Voluntario de Asistencia, así como ofrecimientos, realizados a título individual, de equipo y personal preparado. Una red de expertos en protección mantiene regularmente consultas sobre los medios necesarios para mejorar la capacidad de reacción de los Estados Miembros ante el empleo de armas químicas, y para proteger a la población civil. Siempre que un Estado Miembro solicita asistencia, la Secretaría Técnica es la responsable de coordinar de forma efectiva la asistencia y protección que suministran los Estados Miembros.
Entre estas aportaciones se incluyen conocimientos especializados para predecir riesgos, para detectar y descontaminar agentes químicos, ayuda médica, y coordinación in situ con los organismos de ayuda humanitaria y de emergencia.
La Secretaría Técnica de la OPAQ organiza cursos cuyo fin es formar a personal de primera respuesta, expertos gubernamentales y unidades de respuesta para emergencias, de modo que puedan crear y desarrollar la capacidad nacional y regional, así como sistemas de respuesta para emergencias frente al empleo, o la amenaza de empleo, de armas químicas. Se han beneficiado de estos cursos más de 2.200 participantes de África (350), Asia (600), América Latina (500) y Europa Oriental (750).

Los Estados Miembros de la OPAQ representan ya cerca del 98% de la población y de la masa terrestre del planeta, y el 98% de la industria química mundial. La OPAQ ofrece apoyo a todos los Estados no Partes en la CAQ para que puedan prepararse y sumarse a ella, y así poner en práctica de forma eficaz la prohibición mundial de las armas químicas. Históricamente, es la organización internacional de desarme que más rápido crece. Las Naciones Unidas han exhortado a todos los Estados a sumarse a la CAQ y librar así al mundo de la amenaza que plantean las armas químicas para la seguridad internacional.
En sólo 10 años desde su entrada en vigor en 1997, la CAQ ha atraído ya a 183 Estados Miembros. Hay otros 5 países (Estados signatarios) que han firmado la CAQ, lo que representa un importante apoyo político a los objetivos y principios de la Convención y el compromiso de no menoscabar los objetivos de la misma. En el mundo, sólo 7 Estados (Estados no signatarios) no han tomado ninguna medida con respecto a la Convención. Es de la máxima importancia que los países que se mantienen fuera de la jurisdicción de la CAQ se unan a ella urgentemente, a fin de poder garantizar que las armas químicas se prohíben en todo el mundo y poder disfrutar también de las ventajas que ofrece, en materia económica y de seguridad, ser socio de la OPAQ.
Autor: Subdivisión de Medios de Comunicación y Asuntos Públicos de la Secretaría Técnica de la OPAQ <media@opcw.org>
Actualizado a 19 de diciembre de 2007 (14:00 GMT)
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